Alegaciones de la Asociación ETI Cuenca del Tajo
5
Febrero
Febrero
El día 29 de enero de 2009 la Asociación presentó a la Conf. Hidrográfica Tajo Alegaciones al Esquema de Temas Importantes de la Demarcación del Tajo.
La Asociación de Municipios Ribereños de los Embalses de Entrepeñas y Buendía ha remitido a la Confederación Hidrográfica del Tajo las Observaciones y Alegaciones Generales en relación con el borrador "Esquema provisional de temas importantes de la Demarcación del Tajo"
RESUMEN Y PUNTOS CLAVE DE LAS ALEGACIONES ENTREPEÑAS Y BUENDÍA
- Todavía, y a estas alturas del proceso de planificación, no se han proporcionado datos básicos imprescindibles para poder formular observaciones y sugerencias al ETI con conocimiento de lo que se está hablando y opinando: no están definidos ni se aportan datos suficientes sobre la evaluación del estado de las aguas, caracterización del riesgo en las masas de agua, caudales y objetivos ambientales, presiones, recursos disponibles, entre otros.
- Nos llama la atención y nos preocupa que hasta ahora ni los informes de los arts. 5 y 6 de la Directiva Marco del Agua, ni el Estudio General de la Demarcación, ni el borrador de ETI, hayan proporcionado información alguna sobre la presión significativa por extracción de agua, que implican las extracciones trimestrales que se realizan por el trasvase Tajo-Segura, tanto en los embalses de Entrepeñas y Buendía como en el resto del Macrosistema, desde Bolarque hasta el embalse de Azután.
- Por lo apuntado más arriba, aunque se permita hacer observaciones al ETI, se está produciendo una mera participación formal, vacía de contenido, desde luego no efectiva, que incumple lo establecido en el art. 14 Directiva Marco del Agua, 41.3 Texto Refundido de la Ley de Aguas, y arts. 71 a 75 del Reglamento de Planificación Hidrológica.
- Las aportaciones medias a Entrepeñas y Buendía de los últimos 28 años hidrológicos -1980/2008- (756,23 hm3/año) muestran unadisminución de las aportaciones medias de un 45,84%, si la comparamos con la serie correspondiente a los 68 años hidrológicos anteriores -1912/1979- (1.396,70 hm3/año). La media de los últimos cinco años hidrológicos es de 578,35 hm3/año, y de los últimos diez es de 689,56 hm3/año. A la vista de la evidente disminución de las aportaciones de cabecera, se solicita la inmediata revisión, o en su caso anulación de la Regla de Explotación del Trasvase Tajo-Segura, basada en una estimación de aportaciones medias anuales de 1.271 hm3/año.
- La gestión de los embalses de Entrepeñas y Buendía se realizará atendiendo a las demandas de la cuenca hidrográfica del Tajo. De tal manera, Entrepeñas y Buendía tendrán encomendada la función de garantizar las demandas actuales y futuras de abastecimiento, régimen de caudales y regadíos, entre otros. Los embalses, de tal manera, podrán y deberán gestionarse a una capacidad del 60-70% para Entrepeñas (525-610 hm3 de llenado), y un 40% en Buendía (610 hm3), lo que proporcionará a la cabecera del Tajo unas reservas medias anuales de 1.100-1.200 hm3, suficientes para garantizar la demanda de la propia cuenca en escenarios de sequía prolongada. (Regadíos Auñón – Sacedón, Ercávica y el Guadiela). Los caudales vertidos se adaptan a la adecuada gestión del tramo medio del Tajo.
- La detracción de aguas teóricamente “sobrantes” de la Cabecera con destino a trasvases a otras cuencas hidrográficas que se viene realizando, no puede incidir en la clasificación de las masas de agua correspondientes al río Tajo como “Muy modificadas” o “Muy afectadas por la actividad humana” y por tanto, no pueden establecerse objetivos ambientales menos rigurosos, en base a la agravación del estado actual que sin duda está provocando la detracción de unas aguas “que sobran al Tajo”.
- Para la fijación de objetivos ambientales en el cauce principal del río Tajo, debe considerarse como referencia para determinar su estado, la de situación del río con el agua teóricamente “excedente” de cabecera pudiendo fluir por el mismo hasta el final del Macrosistema en la entrada al embalse de Azután (Toledo); es decir, la situación de caudales existente en los años setenta, antes del comienzo de las detracciones del trasvase, teniendo en cuenta únicamente las presiones que sobre el caudal puedan suponer los usos exclusivos de la propia cuenca del Tajo, y la adecuada gestión de los embalses de regulación del tramo medio y alto del Tajo: Entrepeñas y Buendía.
